sábado, 3 de diciembre de 2016

Carta a Pau en su 4º Cumpleaños

Carta a mi preciosa hija en su 4 cumpleaños y vísperas de 2017:
Pau, mi vida, soy el pesado de papá.
Ya has cumplido 4 años y aún creyendo que no podría quererte más, lo hago.
Mas de lo que creo no se podría amar a nadie. Se que te gusta oírmelo decir, así que será una de las cosas que primero te diré: Estoy orgulloso de tí.
Ya hace cuatro años que mi vida no es mía. Mi vida eres tu. Cada vez te estas haciendo más mayor y cada estirón que pegas me aterra... Me aterra enormemente.
Me aterra el hecho de hacerte crecer y educarte. Me aterra cada segundo sin verte. Vivo con el miedo de que estarás haciendo, como te encuentras y que penas pudieras tener. Me aterra que algo malo pudiera pasarte y me aterra encontrarme sin medios para ayudarte.
Luego lo pienso, y no es algo nuevo. Vivo aterrado desde que naciste. ¿Lo haré bien?, ¿Por que llora?, ¿Tiene hambre?, ¿tiene frío?...
No puedo evitar soltar lágrimas cuando recuerdo el día en que viniste. Ya te lo escribí en anteriores cartas. Yo no sabía hacer de papá. Ni siquiera sabía cuidarme a mi mismo. Y he aprendido de ti mas de lo que ni te imaginas.
En mi vida no se me ha dado bien hacer las cosas mas importantes. No he sido un hijo modelo. No fuí un buen estudiante. No se relacionarme con mis propios amigos. No he sabido ser buen compañero. Ni tampoco el tipo de persona que muchos querrían que fuera.
Tampoco creo que pueda llegar a ser el mejor papá del mundo... Pero soy feliz siendo el tuyo.
Y sé, por como me miras, que eso si lo estoy haciendo bien. Y lloro feliz por ello.
Hace dos cartas me emocionaba como descubrías las cosas desde 'las alturas' subida a mi cuello. En la anterior, que comieras solita y no pararas de hablar. Eres una cotorra.
A medida que creces como niña, yo lo hago como padre. Te amo. Te mimo. Te consiento. Te educo. Me equivoco. Aprendemos. Te pido perdón y tu me perdonas.
Me llamas 'bueno' cuando te apremio y 'malo' cuando te riño. Tus gestos son un espejo de lo que sientes.
Cuantas veces te habré dicho "No te voy a dar chocolate nunca más" y al día siguiente estoy dejando que 'me lo robes' cuando yo no miro. Cuantas veces te he castigado sin dibujos y hemos acabado juntos en el sofá viéndolos.
Has sido una bebé maravillosa y estas siendo la niña que hace que mi vida sea especial.
Me aterra.
Me aterra enormemente que llegue la edad en que seas una adolescente que necesite desarrollarse, viajar, buscar su camino, independizarse... En fin, dejarme solo.
Te pido disculpas una vez más si durante este año, algo no he hecho bien, que han sido muchísimas cosas, pero siempre evitando que te afectaran o intentando que fuera bueno para ti. Confía siempre en mi. Papá va a estar siempre aquí. A tu lado.
Cuando te sientas sola, aterrada o equivocada, acude a mí. Te prometo que estaré cerca. Y aunque te riña, te castigue, nos enfademos o no queramos escucharnos... Dame un beso. Perdóname. Y abrázame.
En el fondo, siempre querré ser tu “Gigante” que te lleve a la cama por las noches. O tu 'Robot grandote' para atacar a los muñecos malos, o el que lucha contra los Duendes que quieren robarte los juguetes que dejas por el comedor. Quisiera ser cualquier personaje que quisieras.
Se que quiere ir a a un montón de sitios mágicos que ves en los libros y en los juegos. Te sacaría del cole y te llevaría ahora mismo a todos ellos si pudiera.
Y por último... Solo decirte que aunque este año va a ser mas difícil que el anterior, mi prioridad serás tu. Ya te he dicho antes que se hacer pocas cosas bien, pero protegerte si es una de ellas.
Se feliz, cariño. Se feliz y déjame darte 'abrasitos' de vez en cuando. Solo con eso, me das la vida.
“Te Quiero”. -Papá

martes, 3 de diciembre de 2013

Carta a Pau en su 1er Cumpleaños

Hola Pau. Mi pequeña Luna.
Soy papá.
¡Hoy es tu primer cumpleaños!.
No voy a despertarte tan temprano, ya que he de irme a trabajar, pero me da tiempo a darte un beso y dejarte esta carta:

Recuerdo cuando estabas en la tripita de mamá y el médico nos dijo "Es un niña".
Salimos de la residencia muy ilusionados."¡Un chochete!" le decía mamá a todo el mundo.
Ibas a ser mi pequeña y te iba a querer mas que a nadie.

La espera fue bonita. Pero también muy larga. Queríamos tenerte ya en nuestros brazos, pero sabíamos que teníamos mucho que hacer. ¡Teníamos que preparar tu llegada!
Te confieso que mamá, al igual que yo, estaba muy nerviosa y preocupada. Mamá tuvo que trabajar los 9 meses y papá tuvo que ayudarla en todo lo que necesitaba (¡tenia un barrigón enorme!).
Queríamos que no te faltara de nada y que vinieras a casa teniendo el amor de los mejores papás para ti.

Una mañana, después de varios viajes desde casa a residencia, decidiste que era el momento. Y allí nos quedamos.
Abuelos y tíos estuvieron en la sala de espera haciendo turnos y ansiosos por verte.

Fue sin duda el día mas largo de mi vida. Creía que iba a ser rápido, que pronto te tendría en mis brazos, pero no iba a ser así. Fue muy largo, muy duro, y muy difícil.
Mamá nunca tiró la toalla, y aún sin fuerzas y cansada, se superó para traerte a nuestro mundo.
Ya estabas aquí.

Recuerdo que saliste con los ojos abiertos, mirando a todos los sitios y sin ver nada. Había mucha luz y tenias miedo.Pero te pasó cuando te pusieron sobre el pecho de mamá. Ahí me mirabas fijamente y sin poder verme aún, ya sabías que papá estaba ahí, contigo. Y nunca te dejaría sola.
Luego caíste rendida. Tu esfuerzo también fue muy grande.

Mama quedó muy cansada y muy malita. Fué muy duro, pero tu la curabas con tus miradas. ¡Querias tanto a mamá como ahora! Y fuiste una niña muy buena que en el fondo, nos cuidó a nosotros.

Ahora ha pasado un año, y hemos vivido contigo miles de experiencias únicas que solo tu nos puedes brindar. Tu primera sonrisa, tu primer 'mamá' o 'papá', tus primeros pasos o incluso tus primeras malas ideas para hacer travesuras.
Y sobre pasar algún susto como el de hace medio año, nos asombra ver en ti unos rasgos muy marcados que te hacen única. Tu personalidad, tu genio, tu sonrisa fácil, tu dulzura y sobretodo... Tus ganas de comer.
Eres mi pequeño monstruito de galletas.

Que sepas, que has cambiado y mejorado la vida de los papás. Ambos hemos utilizado rasgos que teníamos abandonados y sin necesidad de uso: El amor incondicional, la protección, responsabilidad, vigilancia. Ahora los papas somos un gran equipo cuando se trata de ti.
Cuando te sientes feliz, buscas a mamá constantemente para abrazarla y contagiarselo.
Cuando tienes miedo, buscas a Papá porque te sientes protegida.
Buscas a papá para bañarte en el 'barco pirata' y a mamá para tener dulces sueños.

Esta tarde lo celebraremos como mas te gusta. Merendando, jugando y riendo hasta que acabes rendida. Ahora eres más mayor, y se que cada año que pase te enfrentarás a muchos retos y descubrirás el mundo.
Solo quiero que sepas, que papá estará contigo siempre apoyándote en cada uno de ellos.

Felicidades por tu primer añito, mi pequeña Luna.
Ahora vamos a por un segundo lleno de aventuras. ¡Pero no te des prisa, ¿eh?!

- Papá